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Quiero mirarme al espejo y ver lo que soy.

Dejar atrás el fantasma inerte que olvidó su pasado de persona.

Quiero borrar los surcos de dolor que las lágrimas dejaron en mi piel.

Quiero apretar mis labios rojos y frescos sólo para extender el carmín y no por tener que ahogar otra pena más. No quiero resucitar mi cara con filtros de Instagram, ni pasar la tarde buscando en la memoria sonrisas antiguas que ponerme.

Quiero perderme en un baño inundado de perfume y vapor. Jugarme la vida con los tacones. Lucir mi bolso nuevo lleno de misterios. Tener un motivo para salir a la calle que no sea buscar comida o dinero. Quiero volver a beberme el vino de la vida y a dejar de tragar tanta muerte. Tocar sin pensar, respirar sin bozal, abrazar sin sospechas, caminar sin distancias, dormir sin llorar.

Quiero sentir el aire en mi cara, el sol en mi boca, la noche en mi cuerpo. El griterío de los colegios, el ruido de los bares, el silencio de mis pensamientos. Libre en medio del supermercado, entre los brazos de alguien conocido o por conocer, besando a la gente que hace del mundo mi familia. Quiero reírme de las tonterías del jefe en un despacho abarrotado y discutir con los malditos vecinos por el color de la escalera. Quiero que acabe, quiero volver, quiero salir de esta cárcel de detergente y revolcarme al fin en una normalidad sucia y humana que me devuelva todo lo que el demonio me robó.

Quiero dejar atrás este corazón quemado y enseñarte todo lo que te quiero, lo que sueño y lo que perdí cuando el amor pasó del estado sólido al hidroalcohólico. Quiero estar ahí y cerrar para siempre este libro que jamás debió escribirse. Ya sé que la vida no fue a clases de caligrafía y que suspendió la asignatura de justicia. Pero quiero pasar de curso, no quiero volver en septiembre y quiero vivir, y vivir muy fuerte, para seguir poniendo ladrillos y levantar con las ruinas del presente un futuro para nosotros.

Simplemente quiero, y porque quiero, dame tiempo, aliento, cariño y fuerza, para que no deje de querer seguir queriendo, para querer como quería antes y como he querido siempre, para, de aquí en adelante, querer como no he querido nunca.