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Veinte años

Veinte años

Mentía Gardel, aunque fuera a todas luces con piedad y sin pretender convencer a nadie, al asegurar que veinte años no son nada. Resulta evidente que el examen sincero del pasado y, sobre todo, de su significado, nos puede dejar al borde de un abismo de dudas tan...
Sencillo

Sencillo

Lo quiero sencillo. Sencillo y vivo, como un jardín sin escondites, un paisaje de sonidos o un gesto que te invita. Sencillo y lento, como el tiempo sin relojes, la lluvia que moja sin empapar o el amor que se respira. Sencillo y calmado, igual que el sueño de un...
Esta noche

Esta noche

Esta noche puedes ser el vigilante de los sueños más grandes. En ellos el norte y el sur sólo marcan la ruta que siguen los aviones de papel con su cargamento de caramelos. Las casas se decoran con pintura de rayas y de las chimeneas sale humo de garabatos. El sol...
Te quiero mucho

Te quiero mucho

Mario no quiso coger su mano, ni darle el primer beso rutinario de cada encuentro. Ante el imprevisto, Eva se quedó expectante. —Bueno, es que, verás, tía… Me molas, ¿sabes? Me molas mucho…. Sí…. Era temprano para que los niños tomaran los columpios y llenaran el...
La imposibilidad del olvido

La imposibilidad del olvido

Antes rompíamos las fotos y quemábamos las cartas. El teléfono sólo era para hablar y además estaba en el salón. Punto. Cuando se acababa todo, se acababa. Éramos afortunados sin saberlo. Pero hoy no. El rastro es palpable. La presencia de los otros nos envuelve sin...
Sostener y soltar

Sostener y soltar

Estabas en la cama, despertando cada día de un sueño profundo y hablando, a tu manera, con la nebulosa de gestos y sonidos que a duras penas escapaban de la parálisis que te amarraba. Tu cerebro era un campo de batalla con demasiados vacíos que la enfermedad dejaba a...